Tony Hudgell, tenía 41 días de nacido cuando fue agredido por su padre, quien, tras balancearlo por los tobillos, le causó múltiples fracturas en sus piernas que lo llevaron a ser amputado de ambas.

 

Era la única alternativa que tenían los médicos para poder salvarlo, así que siendo apenas un pequeñín le amputaron sus extremidades inferiores por culpa del maltrato de sus padres.

 

Tras los actos de violencia, la madre biológica del niño, Jody Simpson, de 26 años, y el padre, Tony Smith, de 49, fueron condenados por crueldad infantil y encarcelados por 10 años. Hace dos años apelaron para que les redujeran la sentencia.

 

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