La pasión por la actuación de este bogotano nacido en 1941 inició en el grupo de teatro de la Universidad de los Andes en dónde estudió arquitectura, carrera que nunca terminó, pero que le ha servido para cada uno de sus proyectos. Viajó a París para seguir con su pasión e ingresó a la Universitario Internationale du Théatre, trabajó en la Royal Shakespeare Company en Londres y en la década del sesenta fundó el teatro La Mama.

Su vida era el teatro, hasta que cruzó los 42 años de edad, con dos décadas de experiencia en las artes dramáticas, que David Stivel lo convenció para hacer parte de ‘La pezuña del diablo’ (1983), una de las telenovelas consideradas patrimonio de la historia de la televisión colombiana. Próximo a cumplir 80 años y más de 60 de carrera artística, ha realizado memorables trabajos como en ‘Los pecados de Inés de Hinojosa’ (1988), ‘Garzas al amanecer’ (1989), ‘Puerta Grande’ (1992), ‘La elegida’ (1997) y ‘Yo soy Betty, la fea’ (1999).

 

 ¿Cómo recibió la noticia del premio y homenaje que le darán dentro de los Premios India Catalina? Es un reconocimiento muy bonito, me siento muy honrado recibirlo en esta oportunidad. Sólo felicidad y agradecimiento se puede tener ante esta muestra de afecto y cariño. Me gustan los premios pero no les doy tanta importancia, porque uno en este trabajo no vive para los premios y no se hacen las cosas por ellos. He dedicado mi vida en tratar de contar los cuentos bien contados para mi público, sea en teatro o en televisión.

Este premio justo llega en un momento difícil tanto para el teatro como para la televisión... Muy difícil porque los teatros siguen cerrados y no sabemos hasta cuando. Yo me quedé en vísperas de estrenar una obra que había montado, incluso la alcanzamos a preestrenar y al día siguiente cerraron los teatros. Veremos si algún día la podremos presentar. Es ‘La Duda’ de John Patrick Shanley, de la cual también se hizo una película. La montamos con Rodrigo Candamil, Coraima Torres, Indira Valenzuela. Realmente no sabemos cuánto tiempo dure más esta situación, pues algunos teatros ya empezaron a operar con un aforo reducido, lo cual, para algunos teatros no son suficientemente rentables, no cubre los gastos.